La Disyuntiva de la Planificación Energética, Seguridad del Suministro y la Transición Energética

no-banner
julio 5, 2021

Actualmente, la costa oeste de Canadá y el noroeste de EE. UU. están experimentando temperaturas récord con el inicio del verano de 2021. Texas y California tuvieron olas de calor a principios de junio que provocaron la emisión de órdenes de conservación de energía y alertas operativas por parte de los Operadores Independientes de Sistemas (ISOs por sus siglas en inglés) de los dos estados más poblados de los EE. UU para evitar interrupciones en el suministro. Este problema se produce después de la ola fría extrema de febrero lo que provocó niveles récord de precios del gas natural en los EE. UU. e interrupciones significativas del suministro eléctrico en Texas y el norte de México.

Estos eventos han generado la necesidad de tener que discutir sobre la seguridad de suministro de energía y por qué no se puede garantizar el suministro de electricidad bajo ciertas condiciones climáticas extremas. Algunas personas argumentan que hay demasiada generación renovable, mientras que otras personas culpan a la mala planificación en el diseño del mercado y/o infraestructura eléctrica. Independientemente de cuál sea la verdadera razón, la realidad es que los ISOs, organismos de políticas públicas, y los usuarios finales de todo el mundo están frenéticamente revisando e ideando nuevas políticas, escenarios de planificación y estrategias de suministro de energía dentro de los impactos que el cambio climático, la transición energética y el aumento de la demanda llevan a los mercados de electricidad mientras, que al mismo tiempo, se intenta que no aumenten los costos de las electricidad.

El reto de desarrollar una infraestructura eléctrica resiliente, baja en emisiones carbono y eficiente que pueda garantizar el suministro energético puede tener cierto parecido con el llamado “triángulo de gestión de negocios y proyectos” por el cual las empresas y los consumidores sólo pueden lograr proyectos, productos o servicios dos de estos tres conceptos: bueno, bonito y barato. Por ejemplo, tener una red eléctrica de última generación sin el alto coste asociado no es posible en el corto plazo. Esto significa que el principal reto es determinar el costo-beneficio y el efecto a largo plazo de los diferentes enfoques que se pueden adoptar en la planificación de los mercados y de las redes eléctricas del futuro.

Una forma de superar este problema es la planeación anticipada, considerando los posibles escenarios y las tendencias actuales, para que uno pueda enfrentarse a estos problemas complejos de una manera lógica. En este contexto, pueden surgir cuatro factores como fundamentos básicos para el desarrollo de escenarios de planificación exitosos.

Estos cuatro factores también abarcan los desafíos a los que se enfrenta la planificación de los mercados eléctricos del futuro:

  • La mayor frecuencia e intensidad de eventos climáticos extremos y graves ocurran, lo que pondrá a prueba la resiliencia de la infraestructura eléctrica
  • La demanda de generación renovable a pequeña y gran escala continuará creciendo a medida que los usuarios industriales, comerciales y residenciales intenten reducir su huella de carbono y sus costos
  • Los usuarios industriales y comerciales adoptan el modelo de suministro de energía descentralizado a través de proyectos de generación en sitio
  • El aumento de la electrificación del transporte se traducirá en el probable aumento posterior de la demanda

Un aspecto a resaltar dentro de esta disyuntiva es la forma en que se determinan y determinarán las tarifas de electricidad para apoyar los esfuerzos de modernización de la red. La determinación de las tarifas eléctricas puede guiar la toma de decisión en inversiones de infraestructura eléctrica lo que afectará la fiabilidad, los costos operativos y los costos energía tanto a corto y a largo plazo. Las tarifas eléctricas envían potentes señales a los usuarios finales que influyen en el consumo de energía y en la forma en que las empresas de suministro eléctrico realizan inversiones de capital. Por ejemplo, el método tradicional para determinar tarifas eléctricas supone que las empresas eléctricas satisfacen toda la demanda de electricidad de los clientes con instalaciones de generación grandes y centralizadas. Sin embargo, este modelo se está eliminando gradualmente a medida que la tecnología y los recursos de generación distribuida están creando beneficios tanto para las empresas eléctricas como para los usuarios finales. La tendencia es crear una tarifa eléctrica que:

  • Proporcione a las empresas eléctricas una fuente estable de ingresos en mercado con grandes variaciones en demanda
  • Proporcione ingresos suficientes para mantener y desarrollar la red eléctrica
  • Incentive a los usuarios finales a seguir participando en la conservación de la energía y en programas de eficiencia energética

Como hemos visto, este problema es muy complejo sin una solución fácil o rápida a la vista. Sin embargo, cualquier decisión de planificación de políticas gubernamentales y de los ISOs debe ser lo suficientemente inclusiva y flexible como para adaptarse a las complejidades de la red y a los cambios en las condiciones del mercado impulsados por las variaciones en el consumo debido a preferencias o eventos imprevistos. Como tal, los procesos de planificación deben incorporar a todos los participantes del mercado y crear una hoja de ruta integral de modernización de la red. También ayuda a establecer objetivos que guíen y alineen las decisiones en materia normativa y regulatoria que tendrán gran impacto en la resiliencia, la competencia, la confiabilidad, la eficiencia y el costo de la electricidad. Mientras tanto, los líderes empresariales deben considerar la evolución de los mercados eléctricos y la capacidad de sus negocios para beneficiar y proteger su competitividad y compromiso con el medio ambiente como parte de su estrategia dentro de un clima de incertidumbre.

Top