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¿Cómo Descarbonizas tu Empresa?

Una de las preguntas más comunes que se hacen las empresas es ¿cómo descarbonizar su negocio? Probablemente todos hemos escuchado la pregunta y sabemos un poco sobre lo que significa, pero ¿qué significa para nosotros, siendo los operadores de nuestras empresas? y ¿Qué podemos hacer al respecto?

Las empresas cada vez están más preocupadas por mostrar al mundo que están tomando acciones para descarbonizar su operación, ya sea porque así está en su ADN o por que terceros se los están imponiendo para mantenerse en el negocio; por la razón que sea, tienen que encontrar formas de cumplir con los deseos de sus stakeholders, y ahí está la parte difícil: encontrar la forma de reducir sus propios registros de huella de carbono, de una manera medible, eficiente y económica, o de plano, morir en el intento.

En Europa la meta es reducir las emisiones a cero para 2050 y, para que eso objetivo sea logrado, las empresas tienen un papel muy importante que desempeñar. Las aplicaciones industriales serán algunas de las más afectadas y no tenemos duda de que la nueva legislación que se emane será de gran alcance y afectará a todas las empresas tarde o temprano, en el camino por alcanzar el objetivo, sin importar su ubicación geográfica.

La mayoría de nosotros entendemos el concepto de usar menos energía, pero ¿qué entendemos por descarbonización? ¿Qué es el carbono en este contexto? ¿De dónde viene y cómo se relaciona eso con el uso de menos energía?

Voy a tratar de explicarlo brevemente:

La descarbonización es el término utilizado para el proceso de eliminar o reducir la producción de dióxido de carbono (CO2) de la economía de un país o región. Entonces, aunque se conoce como descarbonización, en realidad se refiere a la reducción de dióxido de carbono (CO2).

El CO2 se produce cuando quemamos combustibles fósiles como carbón, combustóleo, gas o petróleo. El CO2 es un gas de efecto invernadero que contribuye al calentamiento global. Las llamadas “energías renovables” ofrecen alternativas con cero emisiones de carbono o al menos menor cantidad de carbono que las que queman combustibles fósiles.

Entonces, la fórmula es muy sencilla: si cambiamos hacia estas alternativas renovables para nuestros negocios, quemaremos menos combustibles fósiles y, por lo tanto, produciremos menos CO2. Si de plano realmente debemos quemar combustibles fósiles, entonces el buscar desperdiciar la menor cantidad de energía y calor posible mediante un mejor aislamiento y sistemas de suministro más eficientes, significará que también produciremos menos CO2 para el mismo “trabajo” requerido. En términos prácticos, las mejoras en el aislamiento y un control más estricto de los sistemas alimentados con combustibles fósiles (calefacción, aire acondicionado, etc.) producirán una reducción significativa de las emisiones, ahorros en los costos y/o un menor consumo de energía.

Les voy a dar un par de ejemplos para ilustrar este problema: En términos generales, a grosso modo, entre 1,400-1,500 kWh de energía generada con combustibles fósiles se terminan emitiendo a la atmósfera alrededor de una tonelada de CO2; el mismo efecto de que si quemaras 500 kg de carbón en un horno. A medida que avanzamos hacia el objetivo de cero emisiones, sin duda habrá un costo directo o indirecto para las empresas que continúan produciendo CO2. La pregunta sería: ¿lo pueden afrontar?

¿Cuáles son los beneficios de descarbonizar?

Si estás considerando descarbonizar tu empresa, vale la pena considerar estos cinco beneficios clave para el negocio:

Ya repasamos las razones de hacerlo, pero ¿cómo lo logro? ¿Hay alguna forma sencilla de empezar a descarbonizar mi operación? Empecemos con las más sencillas:

 

  1. Sistemas de Aislamiento: Una forma rápida y sencilla en cualquier proyecto de descarbonización es poner atención en el aislamiento. Al detener la fuga de calor de un edificio, quemará menos combustible para calentar o enfriar el espacio.
  2. Mantenimiento preventivo: Cualquier caldera o sistema de aire acondicionado que se mantenga adecuadamente continuará funcionando con una eficiencia óptima. Los programas de mantenimiento preventivo planificado ayudan a maximizar la vida útil del equipo de la planta, pero también evidencia cuando el costo de operación es superado por el costo de reemplazo.
  3. Equipos eficientes: Reemplazar sistemas de aire acondicionado ineficientes, cambiar a iluminación de bajo consumo, reemplazar equipos ineficientes y recordar apagar las cosas, en lugar de dejarlas en stand-by, tiene un gran impacto.
  4. Sistema de Administración de Edificios: Permite controlar de forma centralizada la calefacción y la refrigeración de un edificio respondiendo automáticamente a la temperatura exterior y los niveles de ocupación.
  5. Bombas de Calor: Una bomba de calor utiliza el calor latente en la atmósfera, el suelo o el agua que nos rodea para calentar los espacios en los que trabajamos. La instalación es relativamente fácil, incluso en un edificio antiguo, y puede ahorrar hasta un 50% de la energía total.
  6. Sistemas fotovoltáicos: La energía generada es cada vez más barata y se genera en el mismo horario en la que tradicionalmente el personal está en nuestras instalaciones trabajando, consumiendo energía.
  7. Conmutar carbono: Una cosa que esta pandemia del Covid-19 nos ha enseñado es que es posible trabajar desde casa y un modelo de trabajo híbrido (parte en casa y parte en oficina) ahorrará una cantidad significativa de carbono al eliminar parte del desplazamiento físico a la oficina. A largo plazo, esto reducirá en gran medida el kilometraje, aliviará la congestión en las ciudades y beneficiará la reducción de carbono. Un sistema flexible que permita trabajar en casa y algo en la oficina podría tener un impacto significativo al considerar cómo descarbonizar el negocio.
  8. Reforestación: incrementar la masa vegetal sobre la superficie del planeta, obteniendo más fijación de CO2 en forma de biomasa.

¿No es suficiente? Tal vez no, tenemos que entrar ahora al campo de la creatividad, en donde echemos a volar las ideas que realmente puedan encontrar soluciones de mayor impacto y qué demuestren por qué ocupamos nuestra posición dentro de la empresa, pero, para esto, debemos tomar en cuenta algunas consideraciones:

 

1. Trata la descarbonización como una oportunidad de negocio

La inversión en descarbonización no tiene por qué ser un centro de costos, al contrario, debes pensar en ella como una fuente de ingresos probable. Empieza repensando como fabricas tus productos utilizando menos materias primas o utilizando carbono como un input para permitir el desarrollo de productos. Te ofrezco unos ejemplos: Una compañía de lociones y fragancias ha introducido etanol sostenible elaborado a partir de emisiones de carbono capturadas en sus productos; un productor de vodka utiliza CO2 de la atmósfera y agua para crear sus bebidas espirituosas a través de un sistema patentado de destilación que es energizado por paneles fotovoltáico; un fabricante de detergentes para ropa ha introducido cápsulas con tensoactivos fabricadas con CO2 capturado de emisiones industriales.

Otra forma de descarbonizar es buscando formas de reducir el desperdicio o extraer valor de los desperdicios que tu misma compañía genera: Una compañía de alimentos está probando nueva tecnología que ayuda a eliminar las emisiones del desperdicio de alimentos al convertir el excedente de los mismo mediante procesos de deshidratación en productos nutritivos asequibles y de alta calidad para clases populares.

2. Entender la huella de carbón de tu propia empresa.

Al comprender la huella de carbono que se genera en tu empresa, podrá ayudar a identificar sus mayores fuentes de uso de energía, intensidad de producción, necesidades de transporte y los desechos que genera en todos los procesos. Puedes utilizar esta información para buscar identificar oportunidades clave para ahorrar costos y reducir la producción de carbono. La clave fundamental: medir y capturar tus datos para poder saber en dónde estás parado y hacia dónde te puedes dirigir.

3. Impulsa la descarbonización en toda su cadena de valor.

Observa cómo puede incorporar la eliminación de carbono en las estrategias de productos, cadenas de suministro y operaciones en toda su cadena de valor y crear responsabilidad, especialmente en torno a las emisiones y los objetivos basados en la ciencia. Una gran proporción de las emisiones de carbono se puede reducir cambiando a energías renovables, electrificando sistemas y mejorando la eficiencia. Cuando se trata de fuentes de energía, por ejemplo, el hidrógeno podría usarse para descarbonizar el acero, el transporte marítimo, el transporte por autobús y el carbón, entre otras industrias.

4. Decide qué tecnologías necesitas para lograr la reducción de carbono

Una vez que comprendas la huella de carbono de tu empresa y tengas planes establecidos, la siguiente pregunta será cómo lograr tus objetivos. Mediante la adopción y uso de nuevas tecnologías digitales, de nuevos materiales y de descarbonización disponibles, podrás estar en posición de desarrollar una estrategia que permita el impacto a la escala que requieras y logres obtener el máximo valor.

Al analizar la responsabilidad y la transparencia en toda la cadena de valor, las tecnologías digitales como blockchain, huellas digitales, inteligencia artificial y machine-learning pueden ayudarte a obtener los datos que necesitas, crear transparencia, reportar los resultados obtenibles e impulsar mejoras a lo largo del tiempo.

Las soluciones innovadoras de tecnología de carbono pueden convertir materias primas orgánicos (desechos) como el metano, los residuos agrícolas y los desechos sólidos urbanos en otros productos de gran valor.

Te doy unos ejemplos: un fabricante de combustibles y productos plásticos ha inventado una tecnología que toma las emisiones de carbono de desecho y las convierte en polipropileno.
Un productor de material termoplástico utiliza residuos de vertederos residenciales para crear sus productos. Para que tengas un orden de magnitud en sus resultados: Por cada tonelada utilizada y producida, se desvían aproximadamente 1.3 toneladas de residuos en vertederos y se ahorran hasta 15 toneladas de dióxido de carbono equivalente en sus operaciones comerciales piloto actuales.

5. Mide tu progreso.

Utilizando las métricas adecuadas. Los inversionistas y las aseguradoras considerarán cada vez más la estrategia de descarbonización de su empresa y los riesgos climáticos en su toma de decisiones.

Cada vez se incrementa la posibilidad de que a las empresas se les nieguen préstamos, condiciones crediticias favorables y el seguro adecuado si utilizan procesos “sucios”; registren emisiones excesivas o experimenten un reclamo relacionado con procesos obsoletos, como una fuga de productos químicos debido a una infraestructura mal mantenida. De manera similar, aquellos que avanzan, que miden, registran y logran resultados tempranos pueden recibir mejores condiciones financieras, sin mencionar que pulirán la reputación de su marca en el mercado con los medios, accionistas y consumidores.

En Acclaim Energy estamos listos para apoyarte a generar esas ideas, proporcionándote herramientas que te permitan capturar la información, entenderla, estudiarla para encontrar mejoras en tus procesos productivos y reportar tus resultados.

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